Hay momentos que marcan un antes y un después, y para la Generación 28, ese momento ha llegado. No somos solo un grupo de estudiantes; somos una esencia que ha cobrado vida propia.
Hoy compartimos con ustedes la evidencia fotográfica de lo que somos, lo que hemos construido y el camino que empezamos a recorrer bajo un mismo nombre: Dicoruss.
“Todo lo que somos no nació de la nada. Fue creado a partir de tres esencias: la oscuridad, la luz y el morado.”
El morado no es solo nuestro color; es el punto de encuentro entre nuestro pasado y nuestro futuro. Es el símbolo de nuestra unión, la transformación de nuestras diferencias en una fuerza compartida. Porque entendimos que dos corazones distintos, cuando se unen en un solo sentimiento, pueden sostener hasta lo que parecía imposible.
Esto es solo el comienzo
Estas imágenes son la prueba de nuestra trayectoria, pero no son el cierre de un ciclo. Son el testimonio de que estamos listos para lo que viene.
Esto no es el final, es el inicio de lo nuestro.